Esta mañana vi a la tristeza sentarse,
queriendo ser libre
se disfrazó de esperanza
muy pretencioso de su parte,
a mi parecer.
No le vi la cara
no fue necesario
su hablar fue idóneo
para saber que su lamentar,
era pesado.
Acarreaba un latoso cuerpo
sin ganas
o juicio alguno
porque cuando su sentido
lo dejó,
la desdicha llegó
y estrujó cada parte
de su viejo ser.
Longeva y senil figura
perdida en memorias
fingiendo aprobación
a la situación,
consumida por su
nostalgia
encubre su dolor
y es así como su sonrisa
baña
cada rincón.
Buen provecho, Señora Tristeza.
martes, 17 de septiembre de 2013
miércoles, 11 de septiembre de 2013
Quedamos en un momento
Te vi dejar lo que eramos
y sin embargo
no recuerdo el momento
preciso
en el que dejamos de ser.
Aunque a fin de cuentas,
me pregunto
muy a menudo:
¿quién establece lo que es?
¿quién pone la etiqueta?
Y es que lo nuestro era tan
puro
que no había denominación
a tal situación.
Recuerdo cuando todo era nada,
nada era todo
y con una canción, sin pensar
saltar a la infinidad.
Cuando mi mundo era tu mundo
y el tuyo era mío.
Hubiera apagado mi luz
para mantener la tuya
y que brillaras
y brillaras
y brillaras.
Te vi dejar lo que eramos
hace mucho tiempo
pero cerré mis ojos a la nueva
vos
y tal vez,
a la nueva yo.
Y es que, odio la ironía
de pensar que
el cambio
es la única constante.
Pasa que, seres extraños somos
ahora
dos mentes lejanas
muy nefasto, a mi parecer.
Pero vos y yo
quedamos en la historia,
en un momento
como dos almas que se complementaron
espíritus gemelos.
Y con eso me basta.
y sin embargo
no recuerdo el momento
preciso
en el que dejamos de ser.
Aunque a fin de cuentas,
me pregunto
muy a menudo:
¿quién establece lo que es?
¿quién pone la etiqueta?
Y es que lo nuestro era tan
puro
que no había denominación
a tal situación.
Recuerdo cuando todo era nada,
nada era todo
y con una canción, sin pensar
saltar a la infinidad.
Cuando mi mundo era tu mundo
y el tuyo era mío.
Hubiera apagado mi luz
para mantener la tuya
y que brillaras
y brillaras
y brillaras.
Te vi dejar lo que eramos
hace mucho tiempo
pero cerré mis ojos a la nueva
vos
y tal vez,
a la nueva yo.
Y es que, odio la ironía
de pensar que
el cambio
es la única constante.
Pasa que, seres extraños somos
ahora
dos mentes lejanas
muy nefasto, a mi parecer.
Pero vos y yo
quedamos en la historia,
en un momento
como dos almas que se complementaron
espíritus gemelos.
Y con eso me basta.
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